Opel se suma al Día sin Carro en Bogotá con su portafolio 100% eléctrico y una invitación a repensar la movilidad


Cada primer jueves de febrero, Bogotá se transforma. Las calles se vacían de motores tradicionales y la ciudad respira distinto. Este 2026, Opel se suma a la jornada con una propuesta que va más allá de circular sin restricciones: la marca alemana invita a hacer una pausa activa por el medio ambiente y a replantear la forma en que nos movemos.
Los vehículos que lideran el mensaje
Con su portafolio 100% eléctrico como abanderado, Opel promueve un regreso a lo esencial. Los modelos que tienen libre circulación durante la jornada son:
- El Nuevo Opel Crossland, cúspide de la propuesta sostenible de la marca en Colombia.
- Los utilitarios Nuevo Combo y Nuevo Vivaro.
- El disruptivo cuadriciclo eléctrico Opel Rocks-e.
Todos comparten una misma filosofía: conducción de alta precisión, cero emisiones y respeto por el entorno.
Greenovation: mucho más que electrificación
Detrás de estos modelos está el concepto Greenovation de Opel, que va mucho más allá de la propulsión limpia. Es una innovación sostenible que se extiende a los materiales, los procesos de producción y desecho, y a la gestión ambiental en todos los ámbitos corporativos.
El Nuevo Opel Crossland, por ejemplo, integra materiales reciclados en sus asientos inteligentes, demostrando que la sostenibilidad también se vive en cada detalle interior.
Invitaciones para una ciudad más habitable
Desde el año 2000, el Día sin Carro invita a repensar la movilidad. Opel sugiere ir un paso más allá y extender esas prácticas durante todo el año:
- Usar el vehículo solo para ocasiones necesarias.
- Alternar el transporte con opciones de cero impacto ecológico: bicicletas, patines, patinetas o simplemente caminar.
- Compartir el traslado con vecinos o amigos, especialmente quienes ya se mueven en vehículos eléctricos como el Crossland.
«El mañana nos mueve», dice el lema de Opel. Y en ese movimiento hacia adelante, la marca alemana motiva a cambiar paradigmas, a replantear las formas de desplazamiento individual y a convertir cada trayecto en una decisión responsable con el planeta.



