Opel: cinco detalles curiosos de una historia que siempre ha estado acompañada por el ingenio y el atrevimiento






Cada detalle hace la diferencia, y para Opel —la automotriz alemana que destaca por su irreverencia dinámica y práctica— este ha sido un impulso importante en su historia de innovación. Rompiendo moldes con el poder del rayo, hoy sigue haciendo accesible la tecnología de vanguardia a través de modelos de lanzamiento internacional como el Nuevo Astra.
Por ello, mientras prepara su regreso al Salón del Automóvil de París tras 10 años de ausencia, donde mostrará su concepto de la movilidad futura, Opel gira su mirada hacia el pasado y comparte cinco detalles curiosos de su historia que responden a una orientación natural hacia el cambio, y que siempre ha estado acompañada por el ingenio y el atrevimiento.
1. Audacia para el cambio: no empezó fabricando vehículos
Desde su nacimiento, la marca del rayo ha sido distinta. No empezó fabricando vehículos, sino máquinas de coser. Fundada por Adam Opel en 1862, ha desarrollado a través de su historia productos domésticos e industriales tan variados como:
- Máquinas para corchos.
- Neveras.
- Trineos deportivos.
- Remolques para vehículos.
Aunque hoy se le asocia fundamentalmente al avance en movilidad, también es importante destacar su participación en otras áreas del progreso universal.
2. Poder femenino al volante: Sophie Opel
Cuando Adam murió, la dirección de la marca pasó a manos de su esposa Sophie. Inspirada por sus hijos, que creían en las posibilidades del desarrollo automotriz, tomó la decisión visionaria de apostarle a una industria que apenas comenzaba.
Fue bajo su liderazgo —y contra todo pronóstico, porque se trataba de una mujer dirigiendo una empresa en pleno año 1899— que Opel cambió su rumbo hasta convertirse en una de las marcas más populares de Alemania.
3. Cohetes para rodar y volar: Fritz von Opel
En 1928, Fritz von Opel, nieto de Adam y Sophie, mostró que los autos podían ir mucho más rápido de lo esperado y que aún así podían ser controlados. A bordo del RAK 2, un singular Opel de carreras con alerones laterales y propulsión por cohetes, estableció un récord de velocidad en pista de 238 km/h en el circuito AVUS de Berlín.
El vehículo deslumbró a los asistentes con su poder y agilidad, impulsando la movilidad hacia el futuro y convirtiéndose en inspiración para el desarrollo de la aeronáutica espacial.
4. Impulso extra para el deporte: el motor que impulsó a Schumacher
La innovación también se mide en resultados, y en el campo del deporte a motor Opel también ha hecho grandes aportes. En 1990, el piloto Michael Schumacher ganó su primer título en el Campeonato Alemán de Fórmula 3 a bordo de un Reynard 903, propulsado por el mítico motor Opel 2.0 L de 16 válvulas, que luego sería uno de los motores de carreras más exitosos de la historia.
Otros deportistas legendarios como Rubens Barrichello, David Coulthard, Giancarlo Fisichella, Heinz-Harald Frentzen, Mika Häkkinen, Nick Heidfeld y Ralf Schumacher también han contado con el poder de Opel en su crecimiento profesional.
5. Tiburones entre rayos: el detalle oculto más divertido
No todo en Opel es velocidad y tecnología, también hay humor. Desde 2006, el equipo de diseño de la marca esconde pequeños tiburones en el interior de sus vehículos como guiño divertido y firma distintiva.
Todo comenzó con el diseñador Dietman Finger, quien al bocetar el panel exterior de la guantera de un nuevo Corsa recibió una curiosa idea de su hijo: añadir un tiburón como detalle decorativo. La idea gustó tanto entre la directiva de diseño de Opel que el tiburón fue incluido en distintos lugares del modelo.
Con el tiempo, al integrarse en lanzamientos más recientes como el Grandland o el Nuevo Astra, se ha consolidado como una emocionante búsqueda del tesoro para los clientes de la marca.
Opel: máquinas de coser, neveras, cohetes, tiburones escondidos y el primer título de Schumacher. Una historia que nunca fue predecible.



